La percepción

 La percepción

Cuando percibimos se desarrolla un proceso muy largo en el que colaboran los ojos con ayuda del cerebro. Pero la verdad es que es el cerebro el único que percibe y por decirlo así el que siente las imágenes.
El sentido de la vista es el sentido que más nos aporta información, son como cámaras.
Gracias a la percepción, es decir, lo que vemos podemos hacernos una idea del entorno en el que estamos.

Pero también puede haber fallos, con esto me refiero a que tenemos un punto ciego.



¿Sabías que hay una pequeña zona de la retina con una altísima concentración de células foto receptoras?
Esta zona se llama Fovea Centralis, Y gracias a ella podemos ver en detalle la parte central de la imagen que estamos contemplando. Esto se conoce como dinámica de centrado en la fóvea.
Este movimiento de búsqueda y descentrado es uno de los cinco que realizan los músculos oculares. Los más curiosos de estos movimientos son los rápidos que se llaman movimientos sacádicos.

Percepción de la forma

Este éxito de nuestro cerebro consigue resaltar mentalmente la figura sobre el fondo y unas figuras sobre otras para poder reconocerlas rápidamente.

La percepción de la forma se basa en las leyes de pregnancia. Según estas leyes asociamos perceptivamente elementos que tienen similitud (en su color, forma, movimiento...), que poseen buena continuidad y que sean simétricos o están próximos. Con estas leyes Al asociar y simplificar estímulos, ahorramos mucho esfuerzo neuronal.



Memorización de lo visto

Este es el segundo gran éxito de nuestra percepción. Si no memorizáramos los objetos y las personas no podríamos reconocerlas cuando volviésemos a verlas. Como dato hay una enfermedad la cual trata de no poder reconocer las caras de las personas. Esta enfermedad se llama prosopagnosia o ceguera facial.

Un ejemplo de esta memorización es que tenemos la capacidad de completar figuras o formas inacabadas.


Percepción del color

Este es el tercer logro de la visión. Percibir los colores es un proceso muy complejo.
Los colores no están en los objetos ni en la luz, sino que son un invento perceptivo con el que nuestro cerebro interpreta la información nerviosa que llega a la retina.
Los colores son una sensación tan subjetiva que podemos verlos mientras dormimos ya que pertenecen al cerebro y no al ojo.
Los conos se dividen en tres tipos:
Los que captan las longitudes de onda que convertiremos en color rojo otros las del color verde y otros las del color azul. Éstos son los colores primarios.


Percepción del movimiento

El cuarto éxito alcanzado por nuestra misión es la percepción del movimiento.
Con la percepción del movimiento procesamos mentalmente otros parámetros como la velocidad, el peso o el Geresa de algo que cae en base a su aceleración, predecimos trayectorias, impactos, etc.


Creación de sensación espacial

El último logro más llamativo de nuestra percepción es la creación de sensación espacial o tridimensional.

Existen múltiples datos en nuestro entorno que nos dan pistas sobre las distancias y los espacios que separan los cuerpos que vemos. Esos caminos para aprender a percibir en tres dimensiones se completan con tres datos procedentes de nuestra actividad ocular: la disparidad retinaria o binocularidad, el enfoque y la convergencia ocular.

Nos bastan unos pocos de estos datos para recrear la ilusión de espacio y profundidad por eso es tan fácil que nos sumerjamos en el espacio de una secuencia de cine o que percibamos profundidad en una fotografía.



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